Wednesday, August 4, 2010

LA DETENCIÓN DEL ASESINO DEL JEFE DE LA POLICIA DE HERNANI, UN OPORTUNO MONTAJE POLICIAL PARA OCULTAR LA NEGOCIACIÓN CON ETA

LA ERTZAINTZA TENIA DESDE FEBRERO DE 2003 LA HUELLA GENETICA DEL ASESINO DE PAGAZAURTUNDUA. CASUALMENTE LA COMPARÓ CON TODOS LOS AMIGOS DEL ASESINO, SALVO CON ÉSTE HASTA QUE EL GOBIERNO COMENZÓ A NEGOCIAR CON ETA Y HABIA QUE DIPONER DE BAZAS QUE JUGAR
Rodolfo Ares consejero de Interior del Gobierno Vasco y Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del Interior, han presentado como un gran éxito policial la reciente detención de Gurutz Aguirresarobe, el pistolero de ETA que asesinó al jefe de la policía municipal de Hernani (Guipúzcoa) Joseba Pagazaurtundua.
Y lo hace después de ofrecer, con pelos y señales, la vida que el asesino hacia en su pueblo como si jamás hubiera matado una mosca. El etarra trabajaba en una empresa de extintores, cuyo dueño probablemente le mantuvo el puesto y la antigüedad durante el corto tiempo en que estuvo huido en Francia, como se suele hacer con los patriotas que se sacrifican por la liberación del pueblo vasco, y jugaba en el equipo de rugby del pueblo. Salía a correr todos los días. Vivía en pareja con su novia, Aitziber Ezkerra también detenida, de la que espera un hijo. Cada sábado, se reunía con su cuadrilla, gente del mundo subversivo, en una taberna situada enfrente de su casa y comía huevos fritos con patatas, según confirmó el dueño del bar, que lo describe como una persona «detallista y educada».
El peligroso terrorista, al que el ministerio del Interior identifica con una célula durmiente de ETA, a la espera de instrucciones de la banda armada para matar, como hacían los espías del KGB en la Guerra Fría, llevaba en Hernani una vida completamente normal según los vecinos pero obviamente no para la policía. Los que los dos políticos no dijeron es que la captura del terrorista tiene toda la apariencia de un montaje policial encaminado a ocultar a los ciudadanos las negociaciones con ETA.

Según todos los datos que van apareciendo Aguirresarobe, aparecía en los ficheros de la policía desde hace más de diez años y sólo le faltaba declararse culpable ante los ertzainas, la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional de San Sebastián o los expertos antiterroristas de la Guardia Civil del cuartel de Intxaurrondo. Destacado activista del llamado MNLV, encargado de recaudar los ingresos de las Herriko Tabernas y entregárselos a ETA; detenido en varias ocasiones por kale borroka, enaltecimiento del terrorismo, desordenes públicos, movilizaciones contra el AVE vasco y otras actividades de apoyo a la banda armada, tras el asesinato de Pagazaurtundua huyó tranquilamente a Francia un tiempo y regresó de nuevo sin que ningún cuerpo policial le vinculara a los comandos legales de ETA. De otra parte, su novia Aitziber Ezkerra (http://es.noticias.yahoo.com/18/20100803/video/ves-los-dos-etarras-detenidos-en-hernani-238f6cf.html), formaba parte del aparato de mugas de ETA, ayudando a huir de la policía a numerosos terroristas, entre ellos Ibon Fernández Iradi Susper, jefe del aparato militar de la banda armada, Ainhoa García Montero y a Francisco Javier Macazaga.
EL PISTOLERO Y SU NOVIA FORMABAN UN TALDE LEGAL DE ETA Y LA POLICIA TENIA QUE SABERLO AL HABER SIDO DETENIDA LA MUJER POR PASAR A VARIOS TERRORISTAS A FRANCIA
La pareja, por tanto, tenía todos los ingredientes para formar parte de un talde terrorista. Por si esto no era suficiente, hubiera bastado echar un vistazo al equipo de rugby de Hernani un auténtico «nido de etarras» que es posible no haya sido aún desmantelado del todo (http://www.rtve.es/mediateca/videos/20100803/aguirresarobe-etarra-detenido-jugaba-equipo-rugby-hernani/844073.shtml). Entre sus integrantes y amigos de Aguirresarobe se encontraban Beñat Aguinagalde, estudiante de medicina, detenido en Francia por los asesinatos del concejal Isaías Carrasco y del empresario Ignacio Uria. Y un tercer pistolero, Joanes Larretxea, detenido también, coautor de la colocación de un coche bomba en la Universidad de Navarra junto a Aguinagalde. La vinculación de Gurutz Aguirresarobe a ETA, en consecuencia, era cosa sabida en sectores abertzales de la División Antiterrorista de la Ertzaintza, que dispone de varios infiltrados en la banda armada, pero hasta hace unos meses sus dirigentes habían decidido mirar hacia otro lado.
Este cúmulo de datos revela claramente que su detención no fue un éxito policial de la policía autónoma. Sus agentes tenían en su poder desde el asesinato de Joseba Pagazaurtundua, el 8 de febrero de 2003, el ADN del terrorista, extraído del vaso en el que también tomó café en el bar Daytona de Andoain antes de ultimar a su víctima. Por lo que, en un país serio como Francia o Alemania, se hubiera considerado la detención siete años después del asesinato un estrepitoso fracaso por el que había que destituir a todos los jefes del servicio de información y mandarlos a cortar troncos o a levantar piedras pero no como deporte sino como castigo. Aunque fuera por simple negligencia policial. Basta saber que hasta la llegada del PSOE al poder en el País Vasco, la huella genética del asesino de Pagazaurtundua se había comparado con la casi todos los miembros del entorno de ETA, salvo con el de su verdadero asesino.
EL CLUB DE RUGBY DE HERNANI, DONDE JUGABA AGUIRRESAROBE ERA DESDE HACE AÑOS UN «NIDO DE ETARRAS», LA CANTERA DE DONDE SALIERON LOS ULTIMOS PISTOLEROS DE LA BANDA
El asunto es más lacerante considerando que mientras el asesino se paseaba tranquilamente por Euskadi su víctima, el jefe de la policía municipal de Hernani, Pagazaurtundua, tuvo que vivir varios años en la clandestinidad para no ser asesinado. Que, finalmente, tuvo que exiliarse a La Guardia (Álava) y, a su vuelta, cuando consideraba que su nombre había sido olvidado, halló trágicamente la muerte. El caso es más lamentable y trágico considerando que por esas fechas el concejal socialista Juan Priede, un anciano de 69 años, fue asesinado en la cercana localidad de Orio, poco antes de asistir a un pleno municipal, en los escasos minutos que bajó sin escolta a tomar un café al bar Txoko, después de almorzar. O que la alcaldesa socialista del Lasarte, Ana Urcheguía, residía por entonces en una casa que parecía un fortín y para ir a su despacho, donde trabajaba encerrada en una jaula blindada, situado a 200 metros, necesitara movilizar un batallón de escoltas, en el «territorio de caza» del etarra Gurutz Aguirresarobe. Y milagrosamente escapó a las balas de éste porque vivía como una prisionera en su propia tierra y nunca se le puso a tiro.
Lo peor de todo es que la pista para matar a Pagazaurtundua salió del propio ayuntamiento de Hernani, donde trabajaba su novia Aitziber Ezkerra, de la misma manera que los datos para asesinar a Priede salió del de Orio, donde trabajaba y sigue trabajando otra ex etarra, ligada a los desaparecidos Comandos Autónomos Anticapitalistas, quien se supone facilitó la información de sus movimiento a ETA, al ser la persona que le entregó la convocatoria para el pleno horas antes.
Cuando los demócratas viven con escolta o escondidos, tienen que pasar largas temporadas fuera de su casa para despistar a los terroristas y los pistoleros juegan al rugby, salen de copas todos los sábados por el pueblo, tienen un trabajo estable con un horario regular, donde pueden ser localizados, afirmar que la detención de Gurutz Aguirresarobe ha sido un éxito policial mueve como poco a risa.
Y esto no es la primera vez que ocurre. Mientras centenares de guardia civiles se han dedicado a buscar a un terrorista en el Sur de Francia éste se hallaba de fiesta en Mondragón, Tolosa, Hernani, San Sebastián o cualquier otra localidad vasca con riesgo evidente para sus supuestas victimas, que no conocen tal circunstancia para incrementar sus medidas de seguridad o marcharse a Alicante o la Costa del Sol, donde están las dos mayores colonias de exiliados de ETA.
Lo cual revela que, pese a los grandes éxitos policiales de los últimos años, la profesionalidad no es la principal virtud de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Especialmente si se compara con la forma de actuar de otras policías europeas. Por poner un ejemplo, recuerdo que, en una ocasión, cuando escribía en Cambio 16 de esta materia, fui invitado a conocer los procedimientos de actuación de la policía de la República Federal de Alemania que necesitó especializarse en terrorismo a marchas forzadas cuando la banda Baader –Meinhof [Rote Armee Fraktion] secuestró a Hanns-Martín Schleyer en septiembre de 1977 y en una enloquecedora carrera se lanzó a matar políticos y empresarios. Para acabar con los terroristas los alemanes habían creado lo que llamaban «comandos policiales de caza dirigida», cuya misión era obtener en mayor número de datos posibles de un terrorista y perseguirles sin tregua hasta el centro de la tierra si ello fuera posible.
Gracias a ese esfuerzo, acabó en poco tiempo con el grupo de Andreas Baader y Ulrike Meinhof, y siguió cosechando éxitos incluso 20 años después de su extinción. Gracias a las pistas almacenadas, la mayor parte de los terroristas huidos fueron capturados en los confines de la tierra aunque habían cambiado de identidad, se habían hecho la cirugía estética y pasada la fiebre asesina de la juventud, ese sarampión juvenil que llaman algunos, eran pacíficos ciudadanos entrados en años y demasiado obesos para poner en riesgo la seguridad de la RFA. Es lo que se echa de menos en la policía española. Dedicación absoluta, sin escatimar personal y medios a una misión, hasta poner fin a ella con éxito.
Salvo que el asesino de Pagazaurtundua estuviera a sus anchas por Hernani con la connivencia del ministerio del Interior, en aras a la llamada normalización del País Vasco y al proceso de Paz, lo cual no parece factible y sería bastante más cruel todavía para los familiares del policía socialista y para todas las víctimas del terrorismo, el asunto hay que verlo desde otra perspectiva. Tal y como se ha producido. La no detención de Gurutz Aguirresarobe, un individuo que no sólo no se escondía sino que hacía ostentación permanente de quién era y a quién representaba, desde que cometió su más grave atentado febrero de 2003 hasta agosto de 2010 es un fracaso de la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía y la Ertzaintza.
Pero, especialmente, de la policía vasca, que tenía guardada y bien guardada su huella genética y sólo la usó cuando convino al Gobierno, empeñado en estos momentos en negociar con ETA para lo cual necesita echar balones fuera con el fin de confundir y despistar a la opinión pública hasta que culmine el proceso y especialmente a un sector del PP, cercano a Jaime Mayor Oreja, que estaba decidido a echarse el próximo otoño a la calle para impedir los encuentros con los terroristas.

Tuesday, August 3, 2010

EL PARTIDO POPULAR SOSTIENE POSTURAS DIVERGENTES Y CONTRADICTORIAS SOBRE LA LEY DE VIOLENCIA DE GÉNERO

MIENTRAS EL DIPUTADO JOSÉ EUGENIO AZPIROZ PIDE SU DEROGACIÓN, LA PORTAVOZ ADJUNTA EN EL CONGRESO SANDRA MONEO ES PARTIDARIA DE ENDURECERLA

El diputado del Partido Popular por la provincia de Guipúzcoa, José Eugenio Azpiroz asegura que una notable parte de las denuncias que se presentan en los juzgados de Violencia de Género son «falsas e interesadas» y que de deben a que muchas mujeres «pretenden obtener una mejor condición financiera y patrimonial en el proceso de divorcio»
Las declaraciones efectuadas en unas jornadas sobre la materia celebradas en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid a finales de mayo pasado, no descubren nada que no fuera ya conocido. Tienen el valor de que han sido efectuadas por uno de los diputados que votó la aprobación de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género el 22 de diciembre de 2004 en el Congreso de los Diputados.
«Es urgente ─ agregó ─ la modificación de la Ley de Violencia de Género al ser discriminatoria para el hombre y porque sus resultados no han contribuido a la reducción material de las víctimas mortales pero sí a su utilización abusiva en múltiples circunstancias».
Abogado, de 55 años de edad y diputado popular en las cuatro últimas legislaturas, en la misma intervención y ya metido en harina, Azpiroz consideró que las leyes del aborto, matrimonio homosexual o divorcio express fomenta el individualismo, limita los derechos del ser humano a la vida y a la libertad. El diputado pidió su derogación ya que «en mi opinión estas leyes están influidas por la ideología de género, que afecta a todo el ordenamiento jurídico. Fomenta el individualismo, limita los derechos del ser humano a la vida y limita los derecho de las personas a la libertad».
Ante esta situación, destacó la necesidad de «revertir el ordenamiento jurídico de género, plantear la batalla cultural, apoyar el matrimonio, la maternidad, las familias con hijos, la libertad de elección y de educación de los padres para sus hijos. La ideología de Género y la maternidad se contraponen, ya que la primera niega a la segunda. Tal negación nos ha llevado a un cambio en el ejercicio de la sexualidad, a una negación de la maternidad, a un crecimiento del aborto y de una sociedad sin hijos»
Semanas después, una de las portavoces adjuntas del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados, Sandra Moneo, no sólo no pedía la derogación de la ley de Violencia de Género, una «ley de autor», que sólo discrimina al hombre, como la que hacía Adolfo Hitler en la Alemania nazi, sino que instaba a la ministra Bibiana Aído a endurecerla.
A través de una moción, Moneo pedía al Ejecutivo que estableciera mecanismos efectivos para que la orden de alejamiento de los presuntos agresores (cuando se trata de hombres) se cumpliera «de forma efectiva y con garantía de seguridad para las víctimas».
La diputada reclamaba también modificar el artículo uno de la ley contra la violencia de género. Pero no en el sentido se suprimir el texto que dice que «la violencia se produce [siempre en un solo sentido] cómo una manifestación de la discriminación, la desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres», que hubiera sido lo correcto. Su propuesta iba en otro sentido, la de incorporar a los menores como sujetos de la ley, al estimar que son «víctimas directas de dicha violencia», que la ministra estimó en un curso de la Universidad de El Escorial en 600.000 personas.
TAMBIEN PROPONE RETIRAR LA PATRIA POTESTAD SOBRE LOS HIJOS, QUE LA MINISTRA BIBIANA AÍDO CIFRA EN 600.0000, A LOS PRESUNTOS MALTRATADORES
Sin tener en cuenta que muchas de las peleas en el ámbito familiar las promueven precisamente las mujeres, según consta en las sentencias de los juzgados penales, y en unos momentos en varios parlamentos regionales plantean la Custodia Compartida para rebajar la conflictividad, Moneo planteó que se le retirara la Patria Potestad a los varones «cuando haya sentencia firme condenatoria».
Esto supone, ni más ni menos, que los varones podrán ser privados de muchos derechos con respecto a sus hijos y constituye una condena más, añadidas a las dos ya existentes, de prisión y de alejamiento. Expertos en la materia estiman que, lejos de reducir la muerte de las mujeres, que es lo que se pretende, medidas coercitivas como estas provocarán incluso más asesinatos y mucha más violencia.
Licenciada en derecho, 41 años, y natural de Miranda de Ebro (Burgos), provincia por la que ha concurrido a las tres últimas elecciones generales por último la diputada del PP también solicita promover la modificación del artículo 777.2 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para que, preservadas todas las garantías y asegurando, en todo caso, la posibilidad de contradicción de las partes, «la declaración por la víctima llevada a cabo ante el Juzgado de violencia sobre la Mujer tenga el valor de prueba preconstituida».
UN SECTOR DEL PP, CONTRARIO A SER COMPLICES DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO, IMPUESTA POR EL FEMINISMO Y EL PSOE, A QUIENES SE DEBEN ABERRACIONES TALES COMO LA RESURECCIÓN DEL DERECHO DE AUTOR HITLERIANO Y LA DESAPARICIÓN DE LOS VALORES DE LA SOCIEDAD TRADICIONAL CON 20 SIGLOS DE EXISTENCIA
Con ello, la diputada del Partido Popular pretende que las mujeres que denuncien maltrato ante los tribunales sectarios e inquisitoriales de Violencia de Género, en los momentos posteriores a cualquier disputa, no puedan acogerse a su derecho a no declarar al ser revisada la causa en segunda instancia por los juzgados penales o las Audiencias Provinciales.
La medida vuelve a ser, de nuevo, arbitraria y discriminatoria. Con ella no sólo trata de impedir el ejercicio Constitucional a no declarar, sino que pretende igualmente que la Justicia en su conjunto se pliegue a la filosofía de género y de por buenos unos testimonios que no han sido ratificados en la vista oral, lo que vulnera toda norma procesal y penal. Porque si no hay una acusación formal, realizada con todas las garantías en el plenario, no puede existir condena.
El Partido Popular debería, por tanto, aclarar sus ideas en lo concerniente a la ideología de género, que impregna todo el ordenamiento jurídico español de los últimos seis años y no sostener posturas divergentes y contradictorias, ante asuntos tan delicados y que afectan a millones de españoles, en materias tales como el divorcio, el aborto y la violencia producida en el ámbito de la familia. Y no ser cómplices de la llamada ideología de género, como opina un amplio sector del propio partido. Considerada la meta esencial del feminismo radical y del socialismo, zapaterista, su objetivo principal es la destrucción de los valores tradicionales, cristianos y occidentales de la sociedad y la imposición a ésta de un matriarcado antinatural, feroz y excluyente; del lesbianismo y la homosexualidad como instituciones equiparables a la familia y del aborto libre como un derecho natural de la mujer, con la excusa de que ésta es la dueña absoluta de su salud sexual y reproductiva.

Monday, August 2, 2010

ABRAHAM LINCOLN, LA PARÁBOLA DE LA «CASA DIVIDIDA» Y LOS NACIONALISMOS SEPARATISTAS


Los territorios sudistas apelaban continuamente a ejercer el Derecho de los Estados, ese principio según el cual la Unión de los Estados Unidos de América había sido el resultado de un pacto libre de cada Estado con los demás y por consiguiente, según la Constitución los secesionistas tenían la facultad de separarse.
Nacido en una humilde cabaña de Hodgensville (Kentucky) en 1809, hijo de pioneros, abogado en ejercicio, diputado por Illinois, congresista por el recién estrenado Partido Republicano, Abraham Lincoln no pensaba así. Lo dejó claro en 1861 en Springfield (Illinois) donde arrancó su campaña electoral que le llevaría a convertirse en el decimosexto presidente de los Estados Unidos. Allí «Abe» Lincoln pronunció su famoso discurso de la casa dividida.
«Una casa dividida ─ afirmó glosando una frase de la Biblia ─ no puede sostenerse. El Gobierno no puede resistir, de manera permanente, el ser la mitad esclavista y la mitad emancipador. No espero que la Unión se disuelva, no espero que la casa se derrumbe, lo que espero es que cese de estar dividida. Un estado en el coexisten la libertad y la esclavitud no puede perdurar».
Ya en la presidencia de la nación y con tal de evitar una guerra civil, Lincoln llegó a plantear un compromiso con los estados sudistas sobre la esclavitud. Pero se mantuvo firme en el asunto del secesionismo. Según Gore Vidal, uno de sus últimos biógrafos, «costara lo que costara no iba a traicionar la Constitución que había jurado defender, ese pacto que había hecho con Dios de que la nación no sería destruida». Un asunto que le llevaría a enfrentarse a la recién creada Confederación de Estados de América.
En 1978, en los meses previos a la aprobación de la Constitución española, Adolfo Suárez, Xavier Arzalluz, Jordi Pujol y Miquel Roca i Yunyent pactan en La Moncloa dividir el estado en dos comunidades de primera ─ Cataluna y País Vasco─ que recuperarían los supuestos derechos históricos de la Edad Media, cuando aún existían las veguerías y los herrialdes, y estos dos territorios apartados eran regidos con mano de hierro por el veguer o el corregidor del Rey, un señor de horca y cuchillo propio de una Monarquía Absolutista, que impedía cualquier veleidad separatista.
Posteriormente, el referéndum andaluz de la «iniciativa autonómica» del 28 de febrero de 1980 puso las cosas en su sitio. Demostró que todos somos iguales en derechos y libertades y que los españoles no estaban dispuestos a que unos regiones se sintieran por encima de otras. Y vino el «café para todos» con lo que aparentemente se aplacaron los ánimos de la clase política regionalista, a la que unos políticos habían relegado a la segunda división.
Pero, de hecho, no fue así. Y bajo la aparente calma rugía la tormenta. Considerándose agraviados por el resto de los españoles a los que miran por encima del hombro aunque no suelan contarlo; sintiéndose victimas de una secular opresión de los poderes públicos, en una especie de insatisfacción permanente, PNV y CiU no han dejado de reclamar una y otra vez al Gobierno Central el reconocimiento de sus supuestos «derechos históricos» y sus fueros medievales, que no eran otra cosa que el privilegio, la lacerante prerrogativa a ser más que los demás.
UNA CASA DIVIDIDA NO PUEDE SOSTENERSE. NO ESPERO QUE LA UNION SE DISUELVA, NO ESPERO QUE LA CASA SE DERRUMBE, LO QUE ESPERO ES QUE CESE DE ESTAR DIVIDIDA
Obran así como si estuvieran convencidos de que sus viejos mitos le daban la razón. Por extraño que parezca, en el caso de los vascos, por ejemplo, aún hay quien se considera descendiente de Túbal, quinto hijo de Jafet y Nieto de Noé. Que pertenecen a la raza del –RH, destinada a gobernar sobre los hombres mientras que el resto de España es tierra de tiranos, déspotas y malnacidos que han vivido secularmente de «chupar la sangre de catalanes y vascos» y ahora tienen que la de expiar sus pecados políticos y hacerse perdonar continuamente la vida por los separatistas.
Por eso, al llegar al poder José Luis Rodríguez Zapatero se apresuraron a firmar con él un nuevo pacto que permitiera que los estatutos catalán y vasco consagrar a aquellas regiones españolas como naciones «anteriores y superiores» a la española, lo que le permitiría proclamar su soberanía y recobrar el esplendor de finales del siglo XIX y comienzos del XX, cuando Cataluña y Vascongadas representaban el 26 por ciento del PIB.
Fue, en cierta manera, lo que le ocurrió a Lincoln. Tras ser elegido presidente de los Estados Unidos el 6 de noviembre de 1860 el decimosexto presidente del país lo soportó todo antes de declarar la guerra a los estados rebeldes. Desde ver su nombre como presidente de los Estados Unidos en la sección Noticias del Extranjero del Charleston Mercury a observar como un mes más tarde Carolina del Sur proclamara unilateralmente su independencia y arrastraba tras si a una docena más de estados (Alabama, Missisipi, Florida, Georgia, Luisiana, Texas, Virginia, Arkansas, Carolina del Norte y Tennessee).
Lo que no pudo tolerar, como buen patriota, fue que el barco militar encargado de aprovisionar Fort Sumter, un destacamento militar situado en territorio rebelde, fuera cañoneado por el ejército de la Confederación. Disparar contra un navío que portaba la bandera de las estrellas de los Estados Unidos era algo intolerable para los norteamericanos.
Un sentimiento similar debió sentir Miguel Primo de Rivera al informarse de que el 11 de septiembre de 1923, un grupo de exaltados nacionalistas catalanes quemaban la bandera de España. Tres días más tarde daba un golpe de Estado, nombraba un Directorio Militar, y prohibía con mano de hierro el separatismo y los ultrajes a la enseña nacional. Luego vino la Guerra Civil, la dictadura de Franco y otros desastres similares para evitar la balcanización de la península ibérica.
Porque ninguno de los acontecimientos pasados o recientes, como la proclamación autónoma de la independencia de Kosovo el 17 de febrero de 2008, nos resultan extraños a los españoles. Durante la II República, los catalanes proclamaron también unilateralmente la independencia en dos ocasiones: el 14 de abril de 1931 fecha en la que Francesc Macìa implantó la República Catalana como Estado integrante de la Federación Ibérica y el 6 octubre de 1934, etapa en que su sucesor Lluis Companys creó por su cuenta el Estado Catalán y José Antonio Aguirre, en Vascongadas, convirtió la provincia de Vizcaya en Euskadi en plena Guerra Civil.
Aunque Abraham Lincoln perdonó a todos sus enemigos, incluido el presidente sudista Jefferson Davis y el general rebelde Robert E. Lee, no pudo disfrutar de su victoria. Fue asesinado por un actor en el teatro Ford de Washington el 14 de abril de 1865 al tiempo que las tropas enemigas se rendían a las de la Unión. Su pensamiento quedó impreso para la posteridad.
«Hace ocho décadas y siete años, nuestros padres hicieron nacer una nueva nación concebida en la libertad y consagrada al principio de que todas las personas son iguales. Ahora estamos empeñados en una guerra civil que pone a prueba si esta nación puede perdurar en el tiempo. Estamos reunidos en un gran campo de batalla de esa guerra. Hemos venido a consagrar ese campo como último lugar de descanso para los que dieron aquí sus vidas para que esta nación pudiera vivir.
»Pero nosotros no podemos santificar este terreno. Los valientes que lucharon aquí lo han consagrado muy por encima de nuestro poder. Somos nosotros los que debemos consagrarnos a la tarea inconclusa que, los que aquí lucharon, hicieron avanzar tanto y tan noblemente. Que resolvamos aquí, firmemente, que estos muertos no habrán dado su vida en vano. Que esta nación, Dios mediante, derrote a la tiraría y tenga un nuevo nacimiento a la libertad. Y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparecerá de la faz de la Tierra».
El discurso citado, lo pronunció Lincoln en Gettysburg (Pennsylvania), cinco meses después de la mayor batalla entre los dos ejércitos de su país, que dejó el suelo tan lleno de cadáveres que, a partir de entonces, el lugar se declaró cementerio nacional por el Congreso de los Estados Unidos, sin distinción entre los caídos de uno y otro bando.
DOS DICTADURAS MILITARES, UNA GUERRA CIVIL Y LA BALCANIZACIÓN DE EUROPA NO SON ARGUMENTOS SUFICIENTES PARA HACER ENTRAR EN RAZÓN A LOS SEPARATISTAS
Entre tanto, catalanes y vascos siguen sin aprender las lecciones de la historia, la de la propia y la ajena y quieren imponer su tiranía y su esclavitud al resto de los españoles conscientes de que la integración de España en la Unión Europea y la carencia de un ejército de 200.000 hombres les va a permitir salirse con la suya.
La parábola de la «casa dividida» y el discurso de Gettysburg donde Lincoln aseveró que «todos los muertos que aquí yacen son iguales pues vinieron aquí para que esta nación pudiera vivir», revela su talla de estadista y su gran generosidad para con los vencidos lo que le llevo a pedir a la banda militar de la Unión, en más de una ocasión que tocaran «Dixie», la marcha de los confederados «que también es la nuestra porque es nuestro propósito reconstruir el Sur y no arrasarlo».
Parafraseando a Lincoln, PNV y CíU olvidan que «una casa dividida no puede sostenerse, que ningún país puede resistir, de manera permanente», ser la mitad centralista y separatista a la vez y que «para que la nación no se disuelva, para que la casa no se derrumbe, no puede seguir dividida» en dos modelos de estado diferentes y contrapuestos. Eso no puede perdurar.
Por eso José Luis Rodríguez Zapatero y la cuadrilla de políticos vascos y catalanes mediocres, inútiles e indeseables, que le apoyan, jamás le hubieran llegado a la altura de los zapatos al leñador de Springfield, donde está enterrado. Mientras la casa siga dividida y las encuestas revelen que el independentismo alcanza en Cataluña su máximo histórico solo queda una frase por decir: Alea jacta est o, esta otra, ¡Ave Zapatero, morituri te salutant!
Salvo que, de nuevo las palabras del estadista americano o las de otro u otros ("Se puede engañar a todo un pueblo durante algún tiempo. A una parte del pueblo se la puede engañar siempre, peo no se puede engañar siempre a todo un pueblo") saquen a la mayoría de los españoles del letargo y reaccionen antes de que José Luis Rodríguez Zapatero haga imposible el retorno de la nación a la regeneración democrática y a la libertad.

Sunday, August 1, 2010

JOSÉ LUÍS RODRÍGUEZ ZAPATERO Y ADOLFO SUAREZ, LOS DOS PERSONAJES MÁS NEFASTOS E INUTILES DE LA ESPAÑA ACTUAL


Lo mismo que en tiempos de la II República Manuel Azaña Díaz, se sumó en Cataluña al golpe de estado de octubre de 1934 y acabó encarcelado en un barco-prisión en el puerto de Barcelona, o Indalecio Prieto le donó la provincia de Vizcaya a los nacionalistas para ganar la Guerra Civil en el Norte de España, en las últimas décadas hay dos personajes igualmente de siniestros en la historia de la España.
Los dos individuos, que han ocupado la más alta magistratura de la nación después del Rey son los presidentes de Gobierno Adolfo Suárez González y José Luis Rodríguez Zapatero. Al margen de los paralelismos que se pueden establecer entre ambos, los dos son de Castilla-León, los dos son malos estudiantes, licenciados en Derecho que no abogados; los dos son políticos, y los dos tomaron decisiones que estaban más allá de lo que el sentido común y la Constitución permitían en cada momento.
Lo peor que se puede decir de Suárez, y no hay nada peor que se pueda atribuir a, es que en 1980, en menos de un mes, entregó Andalucía al PSOE y Cataluña y el País Vasco a los nacionalismos periféricos separatistas, sin reparar en el daño que hacía a España, al reproducir la situación previa a la Guerra Civil en un caso y al situar a la derecha española en una posición difícil para ejercer la alternancia del poder, en el otro.
La primera traición de ex ministro secretario general del Movimiento a las esencias patrias fue convocar el 28 de febrero de 1980 el llamado referéndum «de la iniciativa autonómica» en Andalucía y, al mismo tiempo, dar instrucciones a sus dirigentes para que votaran en contra o promovieran la abstención. Dicho de otra manera, convocar una consulta popular para oponerse a ella y perderla en beneficio de la formación política fundada por Pablo Iglesias. A partir de entonces Andalucía se convirtió en el bastión electoral socialista, que no ha perdido una sola elección en la región más meridional de España en los últimos 30 años.
Adolfo Suárez González, el hombre admirado y odiado a la vez por muchos coetáneos, iba a cometer aún más errores de «lesa-Constitución», como diría Abraham Lincoln cuando los sudistas hundieron un barco que iba a abastecer de alimento a los soldados de Fort Sumter poco antes de comenzar la guerra de secesión y «dispararon contra la bandera de las estrellas».
El 9 de marzo de ese mismo año, tras un pacto con Xavier Arzalluz el enemigo de la bandera de España, el presidente Suárez entrega la comunidad vasca al PNV y el navarro Carlos Garaikoetxea se convierte en el primer lehendakari vasco elegido por los tres herrialdes. Es una insólita condescendencia con los enemigos de España, con los que aspiran a destruir España y crear una nación libre, Suárez fue aún más allá: le dio 300 millones de dinero público para que financiaran la campaña electoral mientras se los negaba a su propio partido.
La contrapartida a esa discutida concesión política, rayana en la deslealtad y la felonía, que llevó a la UCD prácticamente a no hacer campaña electoral y dejar el terreno libre al soberanismo, consistía en que el Euzko Alderdi Jeltzalea, como se les denomina en euskera, se comprometía a acabar con ETA. No sólo no obró así: la primera y única manifestación convocada por los herederos de Sabino Arana para poner fin al terrorismo acabó en una algarada para pedir más transferencias a Madrid.
EN MENOS DE UN MES SUÁREZ ENTREGÓ ANDALUCIA AL PSOE Y CATALUÑA Y PAIS VASCO A LOS NACIONALISTAS, SACANDO A PASEAR LOS VIEJOS DEMONIOS FAMILIARES
Como no hay dos sin tres, el perspicaz e ingenioso político de Cebreros (Ávila) volvería a meter la pata una semana después en Cataluña. A Suárez le habían contado de oídas el papel histórico del PSUC (Partido de Unificación Comunista de Cataluña) en aquella región, donde era la fuerza mayoritaria, y decidió a recortarle el poder para que no se repitieran los sucesos acaecidos en la Guerra Civil, donde los comunistas al servicio de Moscú acabaron con los dirigentes del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) y declararon una guerra civil dentro de otra tal y como recoge George Orwell en Homage to Catalonia. Con tal fin llegó a un pacto secreto con Convergencia Democrática de Cataluña del siguiente tenor. El presidente estaba dispuesto a ceder todo el protagonismo electoral a Jordi Pujol siempre que esté se comprometía a frenar el avance de los comunistas.
Tras ganar las elecciones el 20 de marzo de 1980 por mayoría absoluta, Jordi Pujol cumplió su papel celeridad. Los comunistas fueron barridos del universo catalán. Pero fue peor el remedio que la enfermedad. Al separatismo catalán le habían puesto en bandeja la comunidad autónoma y a caballo regalado no se le miran los dientes.
Recapitulando: Adolfo Suárez, que había sido un hombre providencial para hacer la transición de la dictadura a la democracia, fue incapaz de gobernar en libertad. Debido a su temeridad, incapacidad y aventurerismo en menos de un mes echó por la borda todo su capital político. Su formación política, Unión de Centro Democrático pasó a convertirse en el segundo partido, después del PSOE, para acabar como una fuerza residual. Con todo, no fue eso lo realmente perverso y dañino: con sus acuerdos siniestros en La Moncloa, a altas horas de la madrugada, el de Cebreros vendió España a socialistas, y a los nacionalismos irredentos y levantiscos del PNV y Convergencia i Unió. Tras el "desastre Suárez", ¿habría alguien capaz de agravar la situación de España un poco más?
A RODRÍGUEZ ZAPATERO SE LE PUEDE APLICAR UNA DE LAS LEYES DE MURPHY: «ES INUTIL HACER CUALQUIER COSA A PRUEBA DE TONTOS, PORQUE LOS TONTOS SON MUY INGENIOSOS»
Lo había. Decía el escritor californiano Bloch Arthur en su libro de humor La Ley de Murphy que «nada hay nunca tan malo que no pueda ser empeorado». Por eso los intentos de Felipe González y, en mayor medida, de José María Aznar de enmendar dentro de lo posible los errores de Adolfo Suárez cerrando la «cuestión autonómica» y dejándolo todo «atado y bien atado» se hizo sin tener en cuanta que el cuarto presidente de la democracia sería José Luis Rodríguez Zapatero. Según la quinta Ley de Murphy, que podría ser de aplicación en este caso, «es inútil hacer cualquier cosa a prueba de tontos, porque los tontos son muy ingeniosos», o porque «la naturaleza está siempre de parte de la imperfección oculta».
Parafraseando de nuevo a Bloch Arthur y a su pesimismo congénito, «cuando [todos pensábamos] que las cosas comenzaban a ir meridianamente bien [en España], algo habrá [Zapatero] que haga que vayan mal». Dispuesto a desatar de nuevo los demonios familiares que han enzarzado a los españoles en dictaduras, guerras civiles y golpes de estado, en 2004-2005 socialistas y terroristas de Terra Lliure y con Ezquerra Republicana de Cataluña se reunieron en secreto y firmaron el Pacto del Tinell. No para que estos se sumaran a la fe democrática sino para convertir a españa en la meta de sus desmanes, a cambio de un puñado de votos malditos.
A continuación formó una alianza con los grupúsculos antisistema e Izquierda Unida, PNV y CiU para echar al Partido Popular de las instituciones y acabar con cualquier resistencia a que las cosas empeoraran un poco más en España para los españoles. Y no contento con eso, se encomendó a la tarea de entregar el País Vasco y Navarra a ETA, destruyendo la labor de todos los antecesores sin saber, como decía Murphy, que «cualquier solución [suya] por buena que parezca entraña nuevos problemas [a los demás]».
Pues bien, estos [Adolfo Suárez y José Luis Rodríguez Zapatero] son los dos gobernantes más funestos, aciagos, deplorables y negativos de la españa actual. La biografía de Suárez, es cierto, ha pasado intacta a la posteridad, como si de un hombre de estado se tratara, porque en el último momento le salvó la dignidad que supo mantener en la noche del golpe de estado del 23-F. ¿Qué extraña circunstancia salvará a Rodríguez Zapatero de acabar en el limbo de los tontos y de los mediocres?
Si como decía Bloch Arthur «todo lo que empieza bien, acaba mal y todo lo que empieza mal, acaba peor», ese chico listo y avispado de León necesitará algo más que entregar el País Vasco y Navarra a ETA y tratar de convencer a los españoles de que no ha hecho ninguna concesión a los terrositas, que ha logrado la paz en el País Vasco sin entregar algo más importante y valioso como es aquel «territorio apartado» por el que decenas de miles de españoles ha derramado su sangre desde la primera Guerra Carlista, hace ahora casi 180 años.
Porque el problema no es ETA, acorralada y sin salida desde en año 2000 sino José Luis Rodríguez Zapatero empeñado, como la mayoría de los políticos profesionales, en crear complicaciones allí donde no los hay para resolver conflictos que habían dejado de ser. Por eso, como dijo Winston Churchill a los partidarios de negociar con los enemigos de Gran Bretaña a cualquier precio «queríais paz sin honra, y ahora no tenéis ni paz, ni honra». Una frase que viene como anillo al dedo al epitafio político del invividuo que tampoco debió leer a Abraham Lincoln cuando decía "se puede engañar a todo el pueblo durante algún tiempo. A una parte del pueblo se la puede engañar siempre, pero no se puede engañar siempre a todo un pueblo". Lo cual nos lleva a pensar que lo peor que pudiera ocurrirle al presidente originario de León es que se fuera a su región y no volviera más a la meseta.

Friday, July 30, 2010

EL PRESIDENTE DE IRÁN RIDICULIZA LAS SANCIONES DE LA ONU Y CONTINÚA CON SU CARRERA ARMAMENTÍSTICA PARA LOGRAR LA BOMBA ATOMICA



El presidente de la República Islámica de Irán Mahmud Ahmadinejad acaba de ridiculizar las sanciones de Estados Unidos y de la ONU en contra de su país para que ponga fin a sus planes y ensayos nucleares encaminados a construir la bomba atómica.

En una alocución televisada el 28 de junio pasado donde aparecen dos periodistas que hacen de convidados de piedra, uno de ellos una mujer con la mitad del rostro cubierto, el dirigente iraní asegura que su país no tiene 2 millones de habitantes sino de 75, una gran superficie de 1.648.195 kilómetros cuadrados y que constituye uno de los ejes cruciales en las comunicaciones en Oriente Medio, por lo cual no podría ser atacado sin provocar una crisis internacional sin precedentes.

Ahmadineyad, que la semana pasada amenazó con retirar las inversiones de su país en las bolsas europeas y provocar una crisis mundial si el Viejo Continente se unía a las presiones internacionales para hacerles entrar en razón, agregó que hace 60 o 30 años quizás el mundo habría aceptado las sanciones contra Irán pero no hoy.

Con un cinismo fuera de lo común dijo: «nosotros formamos parte de la cultura, civilización y el progreso del mundo», obviando que el país es una de las más feroces dictaduras militares de la tierra, tan totalitaria como el III Reich de Adolfo Hitler y que como el jefe nazi vive con una siniestra y enfermiza obsesión: borrar del mapa el estado de Israel.

Porque lo que el «descendiente ideológico» del ayatolah Jomeini no ha ocultado nunca es que el plan para dotar a su país de armas de destrucción masivas tiene una única meta: acabar con el «sionismo mundial», obviando así que en la guerra Irán-Irak de 1980 a 1988 fueron los israelíes los que convencieron a los americanos para que le vendieran misiles de corto alcance, dentro de la operación Irangate, para que pudieran detener a la aviación Iraki y defenderse del expansionismo de Sadam Hussein. De dado resultados aquellas gestiones militares para buscar un equilibrio armado en la zona, tal vez hoy Irán no constituiría un peligro para la humanidad.

En su intervención pública, Ahmadineyad pasó por alto también que en Teherán, controlada por los llamados Guardianes de la Revolución, no existe el derecho de circulación de personas, que los periodistas occidentales son detenidos acusados de espías y la mitad de la población ─ las mujeres─ no tienen derechos, han sido privadas de su dignidad como seres humanos y siguen siendo sometidas a castigos crueles y degradantes como la lapidación en las plazas públicas por presuntos delitos sexuales (la infidelidad al marido, su dueño y guardián), desaparecidos de los códigos penales europeos. A los homosexuales, en cambio, les espera la horca si son acusados de seguir el ejemplo de Pedro Zerolo o del ministro español de industria, Miguel Sebastián, los cuales allí llevarían varios años criando malvas.

EN UNA ALOCIÓN TELEVISIVA AHMADINEJAD AFIRMÓ QUE EL COEFICIENTE DE INTELIGENCIA DE LOS IRANÍES ES MUCHO MÁS ALTO QUE EL DEL RESTO DEL MUNDO

«Tenemos 180 países amigos que se van a oponer a esas sanciones. El coeficiente de inteligencia (IQ) iraní es mucho más alto que el del resto del mundo», agregó en un programa televisivo claramente destinado al consumo interno. «Mientras a nosotros se nos sanciona, Estados Unidos tienen entre 50 y 100 bases militares en todo el mundo que representan un peligro para la humanidad. Nadie se imagina lo que pudiera pasar si estalla una bomba».

Apoyado por los soviéticos en su empeño por enriquecer uranio o plutonio para fines bélicos, Mahmud Ahmadinejad, quien no dejó intervenir a los periodistas que no dejaban de asentir con una media sonrisa, no hizo comentario alguno acerca del riesgo que supone para la humanidad y especialmente para Israel la irrupción de su país en la carrera armamentística nuclear.

Especialmente teniendo en cuenta que se trata de una nación integrista, islamista revolucionaria, donde no se sabe quien controla el poder, donde se vulneran las leyes internacionales, que apoya la Yijad islámica, y que está dispuesto a cualquier precio incendiar al mundo con su guerra santa y a barrer a Israel del mapa, salvo que se le paren los pies antes de que sea demasiado tarde con acciones militares que destruyan sus bases militares y sus centros de investigación militares, asunto en el que la ex URSS podría jugar un papel importante ya que muchos de sus científicos conocen exactamente sus emplazamientos.

Como el propio Ahmadinejad ha dicho en otra ocasión el mundo esta demasiado preocupado en nimiedades y vaciedades para hacer frente a su escalada armamentística que solo pretende poder fabricar cabezas atómicas de implosión, similares a las utilizadas en la II Guerra Mundial, pero más pequeñas, potentes y sofisticadas al disponer de mecanismos de detonación de cuarta o quinta generación, y en contar con un arsenal de cohetes de medio y largo alcance con potencia y radio suficientes para transportarlas hasta Grecia, Turquía e incluso el centro de Europa.

Lo cual no deja de ser cierto. A más del 90 por ciento del mundo civilizado sólo parece importarle ganar dinero, incrementar su nivel de bienestar e irse de vacaciones todos los años. La seguridad global del planeta es un asunto que les es ajeno, incluso a muchos de sus gobernantes, emnpezando por José Luis Rodríguez Zapatero que considera Oriente Medio como un poroblema irresoluble o su ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, quien dedica gran parte de su trabajo y esfuerzo diplomático a fotografiarse con terroristas y ex terroristas palestinos.

EL PRESIDENTE DE IRAN RIDICULIZA LAS SANCIONES DE LA ONU Y CONTINUA CON SU CARRERA ARMAMENTISTICA PARA LOGRAR LA BOMBA ATOMICA

El presidente de la República Islámica de Irán Mahmud Ahmadinejad acaba de ridiculizar las sanciones de Estados Unidos y de la ONU en contra de su país para que ponga fin a sus planes y ensayos nucleares encaminados a de construir la bomba atómica.
En una alocución televisada el 28 de junio pasado donde aparecen dos periodistas que hacen de convidados de piedra, uno de ellos una mujer con la mitad del rostro cubierto, el dirigente iraní asegura que su país no tiene 2 millones de habitantes sino de 75, una gran superficie de 1.648.195 kilómetros cuadrados y que constituye uno de los ejes cruciales en las comunicaciones en Oriente Medio.
Ahmadineyad, que la semana pasada amenazó con retirar las inversiones de su país en las bolsas europeas y provocar una crisis mundial si el Viejo Continente se unía a las presiones internacionales para hacerles entrar en razón, agregó que hace 60 o 30 años quizás el mundo habría aceptado las sanciones contra Irán pero no hoy.
Con un cinismo fuera de lo común dijo: «nosotros formamos parte de la cultura, civilización y el progreso del mundo», obviando que el país es una de las más feroces dictaduras militares del mundo, tan totalitaria como el III Reich de Adolfo Hitler y que como el jefe nazi vive con una siniestra y enfermiza obsesión: borrar del mapa el estado de Israel.
Ahmadineyad pasó por alto también que en Teherán, controlada por los llamados Guardianes de la Revolución, no existe el derecho de circulación de personas, que los periodistas occidentales son detenidos acusados de espías y la mitad de la población ─ las mujeres─ no tienen derechos, han sido privadas de su dignidad como seres humanos y siguen siendo sometidas a castigos crueles y degradantes como la lapidación en las plazas públicas por presuntos delitos sexuales (la infidelidad al marido, su dueño y guardián), desaparecidos de los códigos penales europeos. A los homosexuales, en cambio, les espera la horca si son acusados de seguir el ejemplo de Pedro Zerolo o del ministro español de industria, Miguel Sebastián, los cuales allí llevarían varios años criando malvas.
EN UNA ALOCIÓN TELEVISIVA AHMADINEJAD AFIRMÓ QUE EL COEFICIENTE DE INTELIGENCIA DE LOS IRANÍES ES MUCHO MÁS ALTO QUE EL DEL RESTO DEL MUNDO
«Tenemos 180 países amigos que se van a oponer a esas sanciones. El coeficiente de inteligencia (IQ) iraní es mucho más alto que el del resto del mundo», agregó. «Mientras a nosotros se nos sanciona, Estados Unidos tienen entre 50 y 100 bases militares en todo el mundo que representan un peligro para la humanidad. Nadie se imagina lo que pudiera pasar si estalla una bomba».
Apoyado por los soviéticos en su empeño por enriquecer uranio o plutonio para fines bélicos, Mahmud Ahmadinejad, quien no dejó intervenir a los periodistas que no dejaban de asentir con una media sonrisa, no hizo comentario alguno acerca del riesgo que supone para la humanidad y especialmente para Israel la irrupción de su país en la carrera armamentística nuclear.
Especialmente teniendo en cuenta que se trata de una nación integrista, islamista revolucionaria, donde no se sabe quien controla el poder, donde se vulneran las leyes internacionales, que apoya la Yijad islámica, y que está dispuesto a cualquier precio incendiar al mundo con su guerra santa y a barrer a Israel del mapa, salvo que se le paren los pies antes de que sea demasiado tarde con acciones militares que destruyan sus bases militares y sus centros de investigación militares, asunto en el que la ex URSS podría jugar un papel importante ya que muchos de sus científicos conocen exactamente sus emplazamientos.
Como el propio Ahmadinejad ha dicho en otra ocasión el mundo esta demasiado preocupado en nimiedades y vaciedades para hacer frente a su escalada armamentística que solo pretende poder fabricar cabezas atómicas de implosión, similares a las utilizadas en la II Guerra Mundial, pero más pequeñas, potentes y sofisticadas al disponer de mecanismos de detonación de cuarta o quinta generación, y en contar con un arsenal de cohetes de medio y largo alcance con potencia y radio suficientes para transportarlas hasta Grecia, Turquía e incluso el centro de Europa.
Lo cual no deja de ser cierto. A más del 90 por ciento del mundo civilizado sólo parece importarle ganar dinero, incrementar su nivel de bienestar e irse de vacaciones todos los años. La seguridad global del planeta es un asunto que les es ajeno, incluso a sus gobernantes.

Wednesday, July 28, 2010

JAVIER ARENAS PUEDE SER EL PRÓXIMO PRESIDENTE DE LA JUNTA DE ANDALUCIA 30 AÑOS DESPUÉS DE QUE ADOLFO SUAREZ LE REGALARA LA COMUNIDAD AL PSOE

LAS ENCUESTAS LE DAN MÁS DE SIETE PUNTOS POR ENCIMA DE LOS SOCIALISTAS, ENTRENTADOS EN BATALLAS INTERNAS Y EN GUERRAS CAINITAS TRAS LA MARCHA DE MANUEL CHAVES
Hace algo más de 30 años, un 28 de febrero de 1980, un político mediocre, que resultó providencial para hacer la transición política pero errático, torpe e indeciso a la hora de gobernar en democracia, Adolfo Suárez González regalaba Andalucía a los socialistas al convocar un referéndum para perderlo.
Incapaz de entenderse con su propio partido, de hacerse oír entre la gente de su confianza, tras comprometerse en el llamado «Pacto de Antequera» a que Andalucía tendría un estatuto con las mismas competencias que el de vascos y catalanes, semanas antes de que el Gobierno convocara la consulta, repentinamente dio marcha atrás y arrojó todo su caudal político a la basura.
Celebrado el llamado «referéndum sobre la iniciativa autonómica» con el partido del Gobierno pidiendo la abstención e incluso el voto en contra, en medio de la dimisión del vicepresidente de UCD en Andalucía Félix Pérez Miyares, la consulta no sólo fue el primer gran fracaso electoral de Adolfo Suárez. También representó el descalabro del centro-derecha, que jamás volvería a ganar unas elecciones en aquella comunidad autónoma al ser presentado por el PSOE como el verdadero «enemigo» de los habitantes de la región más meridional de España.
Por aquella época formaba parte de las juventudes andaluzas de UCD un joven, Javier Arenas Bocanegra, natural de Olvera (Cádiz), quien posteriormente sería teniente de alcalde del ayuntamiento de Sevilla, diputado, ministro de Trabajo y vicepresidente segundo del Gobierno con José María Aznar.
Pues bien, tres lustros después de la hecatombe del centro derecha en Andalucía, Arenas, 53 años, casado y padre de hijos, es la esperanza del Partido Popular, para recuperar lo que el Boabdil de La Moncloa fue incapaz de conservar, pese a que tenía a su favor los dos canales de Televisión Española, la prensa del Movimiento y numerosos medios de comunicación más a su servicio.
Una encuesta hecha pública en las últimas semanas por el Estudio General de Opinión Pública de Andalucía realizado por el Centro de Análisis y Documentación Política y Electoral de Andalucía (Cadpea), revela que ganaría por 7,1 puntos sobre su más inmediato rival, el ex ministro del PSOE y presidente de la Junta de Andalucía José Antonio Griñán.
ANTE EL ESCASO CARISMA DEL PRESIDENTE DE LA JUNTA, JOSE ANTONIO GRIÑÁN, HACE UNA SEMANA LA EJECUTIVA SOCIALISTA ANDALUZA CONVOCÓ UNA REUNIÓN PARA BUSCAR OTRO CANDIDATO PERO LAS PELEAS INTERNAS IMPIDIERON EL ACUERDO
Según la estimación de voto realizada por el Cadpea, de celebrarse ahora comicios andaluces, el PP obtendría el 45,1 por ciento de los votos, el PSOE el 38 por ciento e Izquierda Unida, el 8,1por ciento. El Partido Andalucista seguiría sin tener representación parlamentaria con el 2 por ciento de los sufragios.
Todo lo cual constituye una excelente noticia para los españoles ya que, reconquistada Andalucía, la posibilidad de que Mariano Rajoy llegue a La Moncloa en 2012 se incrementan notablemente. De ahí el nerviosismo del PSOE andaluz que el sábado 24 de julio convocó una reunión de su ejecutiva con el fin de celebrar primarias y sustituir al actual presidente de la Junta por una persona más idónea.
Y es que para amplios sectores de la población andaluza, José Antonio Griñán no da la talla para encabezar la lista electoral del PSOE al parlamento andaluz. Especialmente, porque no cuenta con un amplio sector del partido, el más afín a Manuel Chaves y a Gaspar Zarrías, los dos hombres fuertes en la región hasta que José Luis Rodríguez Zapatero llamó al primero, en abril de 2009, para ocupar la vicepresidencia tercera del Gobierno.
A partir de entonces, Chaves y Griñán, que eran una y carne, que desayunaban y tomaban el aperitivo juntos todos los días, se distanciaron hasta el extremo de que en la actualidad no se dirigen la palabra y hay quien dice que cuando se encuentran en una reunión de amigos no ahorran descalificativos para hablar el uno del otro.
A todo ello se une el desmoronamiento del partido, llevado con mano de hierro, por Gaspar Zarrias, vicepresidente primero de la Junta de Andalucía, quien dejó su cargo para acompañar a Chaves en su aventura madrileña como secretario de Estado de Cooperación Territorial.
Desde entonces el cainismo y las guerras africanas en las que se han visto envueltos los dos sectores del PSOE ─ chavistas y griñanistas─ para hacerse con el control de la formación política son de tal calibre que afirmar que el PSOE andaluz es una jaula de grillos, constituye para muchos un inmerecido elogio.
El panorama, por tanto, no puede ser más propicio para que Javier Arenas, que ya peina canas, se convierta en el dueño y señor de la comunidad más poderosa de españa en términos electorales: el 25 por ciento de las papeletas que se depositan en las urnas proceden de esta comunidad. Con el PP puede acariciar primera vez en sueño de conquistar un territorio que perdió hace más de 30 años Adolfo Suárez y lo hizo con tal destreza y habilidad que impidió desde entonces que otro partido que no fuera el de Pablo Iglesias alcanzara legítimamente el poder.